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La abundancia

La abundancia

La abundancia en la naturaleza.

El fin de semana pasado fuimos al Montseny. El plan era un poco de contacto con la naturaleza, aire puro, pajaritos y si podía ser enseñar a la pequeña de dónde venían las castañas antes de que lleguen a la tienda.

El sendero era precioso y había muchas castañas, algunas incluso caían de los árboles, pero también muchos otros frutos, como setas, endrinas, piñas, flores y plantas.

Es que la naturaleza es sabía abundante y yo creo que con poca intervención todos tendríamos frutos necesarios, como los tienen los animales.

Lo que pasa que queremos comer de todo, cosas incluso que no se cultivan en nuestras tierras y también frutas que son de otras épocas. Eso nos descompensa a todos los niveles.

Comer ahora melocotón ahora en donde yo vivo, no tiene sentido, como tampoco comer boniato en julio.

Por mucho que nos guste y nos apetezca. Eso no es sostenible, ni por el planeta ni por nuestro cuerpo (ni físico, ni mental ni energético) porque esa fruta le mandará una información y vibración errónea a nuestro cuerpo.

Pero como todo se puede comprar y se ofrece todo, pues ahí estamos. Las frutas y verduras de proximidad y de temporada, nos preparan para la época que estamos, para las afecciones y los problemas de una época determinada.

Respetando esto respetaríamos la propia abundancia de la naturaleza.

No necesitaríamos hacer acopio, no necesitaríamos más de la cuenta. Se comería lo que hubiera por esa época.

Yo creo que nuestros abuelos lo tenían muy claro, y es verdad, que si había exceso de cosecha, entonces se hacían conservas y otros preparados.

Porque la naturaleza puede ser muy generosa y esas otras formas de guardar el alimento para más tarde u otras épocas no están reñidas con la abundancia.

Cuando paseo por el bosque y veo tal cantidad de plantas, árboles y frutos, me conecta con algo que se repite en mi: la abundancia es infinita.

Es cierto que es infinita, pero esto no nos lo han enseñado.

Por una razón u otra, nos enseñado a que el alimento puede ser un bien escaso y por esa razón tenemos que hacer acopio.

Empezamos haciendo acopio de alimentos, de dinero, de cosas y cada vez tenemos más y más pero nos sentimos más escasos.

Ir a la naturaleza y fijarte con conciencia, como se relaciona la naturaleza contigo y como te relacionas con ella, es una clase magistral de abundancia.

Allí podrás observar cómo te relacionas con la abundancia, si haces acopio, si sientes miedo a que no haya más, si compartes con los demás, si coges más de lo que necesitas por miedo a quedarte sin.


Fíjate por que el ejercicio va más allá de coger unas castañas o de la cantidad de piedras bonitas que ves en un playa, que recoges y que nunca más mirarás.

En la naturaleza todo crece orgánicamente y tiene sus propios ciclos de más expansión y de contracción. Siembra (orgánica) y recogida (orgánica).

Estos ciclos orgánicos los puedes llevar a tu vida personal y tu negocio. Ellos te ayudarán a entender que todo es parte del ciclo de la vida, de la naturaleza y de la misma abundancia. Y por tanto dejarás de preocuparte por la escasez.

Cuando sientas que tienes pensamientos de escasez , sal a la naturaleza y conéctate con ella. Además siente gratitud por un montón de cosas que ya tenemos y a veces ni somos conscientes.

El otro día escuché lo siguiente: tenemos una ducha caliente cada día del año y si un sólo día del año, ese agua no nos sale caliente, porque quizás se nos ha estropeado, maldecimos nuestra suerte.

¿Qué pasa con el resto de 364 días al año que hemos tenido agua limpia y calentita? ¿Lo hemos disfrutado? ¿De verdad?

Un abrazo.

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